¿Como ocurrió? ¿Cuando me dejé estar? ¿En qué momento fuí envuelta en el frío de la eterna paciencia? ¿Como quedé insensibilizada ante las acciones que debía hacer, ante las palabras que debía oír y las caricias que debía corresponder? Porque nada de lo que pasó, nada de lo que viví, me da señales de que pueda avanzar. La pesimista mirada de mi destino no hace más que enfriar mis motivos para decirte que te amo...
Pero, yo estoy bien, puedo manejarlo sola. Cuando despierte de mi letargo, dime por favor que no fui tan dura. Dime por favor que el paso del tiempo no hiso lo mismo contigo que lo que hizo conmigo. Dime que pude sacar las palabras que tanto deseaba decirte, y que fuiste suavisado por ellas, como las lágrimas que te hice derramar antes.
Y por ahora... ¿Qué?
Por ahora mejor sigo esperando que la chispa renazca de mi inconsciente hacia lo más consiente de mis sentidos.
Por que cada palabra vacía, cada momento de silencio, es en honor a aquellos momentos en los que había palabras cálidas, momentos dulces, anécdotas y bromas.
Y ahora entonces solo me dejo llevar...
Pero, yo estoy bien, puedo manejarlo sola. Cuando despierte de mi letargo, dime por favor que no fui tan dura. Dime por favor que el paso del tiempo no hiso lo mismo contigo que lo que hizo conmigo. Dime que pude sacar las palabras que tanto deseaba decirte, y que fuiste suavisado por ellas, como las lágrimas que te hice derramar antes.
Y por ahora... ¿Qué?
Por ahora mejor sigo esperando que la chispa renazca de mi inconsciente hacia lo más consiente de mis sentidos.
Por que cada palabra vacía, cada momento de silencio, es en honor a aquellos momentos en los que había palabras cálidas, momentos dulces, anécdotas y bromas.
Y ahora entonces solo me dejo llevar...

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